Hace más de un año que no escribo algo. Algo que para mí significa desahogarse.
No sigo escribiendo en el estúpido diario que empecé a hacer en 2012, ni tampoco soy la misma de antes.
No sé si seguiré escribiendo bien como hacia anteriormente. Ni sé si merece la pena intentarlo.
Solo sé, que me han venido ganas de hacerlo. Y aunque vaya a ser, probablemente, una entrada de mierda en un blog lleno de entradas de mierda, considero que merece la pena malgastar mi tiempo escribiendo palabras sin rumbo y sentido.
El amor es una mierda. O al menos para mí lo es. Me canso de la rutina y estar siempre con el mismo hombre. Haciendo lo mismo: besarnos, decirnos "te quiero", estar pendiente de sus mensajes, quedar para ir a tomar algo, etc. Eso es como una tradición con cada novio que vaya a tener.
Al principio de la relación todo es diferente. Es como si todo lo que he acabado de mencionar, lo hicieras por primera vez con un chico que crees que va a ser diferente.
Pasa el tiempo y te das cuenta que es lo mismo de siempre.
Sinceramente, yo soy de aquellas chicas que se cansan de cualquier rutina. Ya sea su hobby favorito, su canción favorita, su bebida preferida, o un chico que aunque sea diferente y la quiera incondicionalmente, también se aburra de él.
Y mi pregunta es la siguiente: ¿cómo es posible que, a pesar de tener conmigo un chico maravilloso, me canse?
En agosto cumpliremos dos años juntos. Dos putos años. Mi primera relación tan larga y la primera que ha durado tanto. Con los chicos anteriores me cansaba en un plis plas. ¿Cómo es que sigo todavía con el actual?
No me entiendo ni yo misma. Quizá querré libertad y tiempo para mi sola. Encontrarme y amarme. Es decir, desde hace un año que no tengo tiempo para conocerme mejor y saber lo que me gusta.
Que sí, que sé lo que me gusta, como cosas básicas como mi género de música o si me gustan más las faldas estampadas o lisas, pero, saber mis sentimientos, mis planes para un futuro lejano, aunque próximo, no tengo ni puñetera idea. Y supongo que, estar agarrada a una relación no me permite conocerme más.
Ya sé, yo misma estoy contestando a mi pregunta. "Corta con él". Si fuera tan fácil, te aseguro que ya lo habría hecho hace tiempo. Pero... es él. Busco defectos y contras de él, y los tengo, y aún así sigo.
Tristemente, vino muy pronto a mi vida. Y tristemente, no sé cómo echarlo de ella si tampoco quiero despedirme.
Mierda de sentimientos. Ojalá todo fuera más sencillo.
Por eso digo que el amor es una mierda. El amor lo complica absolutamente todo. Y aún así, parece que nos gusta complicarnos la existencia.
Te voy a dar un consejo antes que nada: no te enamores nunca, porque duele; duele aquí donde la gente dice que tenemos el corazón.
lunes, 28 de marzo de 2016
miércoles, 21 de octubre de 2015
Manifiéstate
Encuentro un tanto raro que reciba visitas en mi blog. Hace siglos que no dedico unas palabras vía Internet. A parte de poner la típica excusa de 'no tengo tiempo', más que nada me limitaré a decir la verdad, la cual es que, no me acordaba de que tenía blog.
He ido leyendo mis entradas y es que, al largo de los años he ido mejorando ortografía y por otra parte, me he avergonzado de mis lamentaciones, jajajajaja.
Y aún así, abandonando este blog, recibo visitas. ¿Quién cojones me lee? Que se manifieste en comentarios. Me alegrará saber quién es. No muerdo. :)
He ido leyendo mis entradas y es que, al largo de los años he ido mejorando ortografía y por otra parte, me he avergonzado de mis lamentaciones, jajajajaja.
Y aún así, abandonando este blog, recibo visitas. ¿Quién cojones me lee? Que se manifieste en comentarios. Me alegrará saber quién es. No muerdo. :)
viernes, 1 de agosto de 2014
Sentimientos excéntricos
Me duele todavía recordar momentos que pasamos juntos. Como el día en que permanecimos tumbados en el césped contemplando la noche estrellada y diciéndonos lo mucho que nos queríamos. Como cuando nos despedíamos lejos del uno al otro gritándonos cosas bonitas y con una sonrisa de oreja a oreja.
Como los días (todos) que íbamos cogidos de la mano y nos dábamos besos sin parar. Como cuando explorando, descubrimos un lugar subterráneo donde podíamos escondernos y hacer cosas placenteras que no se suelen hacer delante de gente. Como cuando me entregabas cartas que me hacías aunque tu letra no fuera agraciada. Como cuando me esperabas a la salida del colegio por sorpresa y me cogías fuertemente entre tus brazos. Como los días en que me invitaste a cenar en restaurantes y hacías que me sintiera querida.
Como cuando me arropabas cuando tenía frío y acto seguido, o me dabas un beso en la frente, o me cogías con tus manos. Detalles y momentos que echo en falta. Recuerdos que me vienen a la mente sin querer.
Tu imagen, tu rostro, tu sonrisa... tus besos. Todo.
¿Por qué tuviste que cambiar? Si fueras el mismo de siempre, ese chico que conocí al principio de todo, esto seguiría en pie y no habría terminado. Pero fíjate... las personas cambian, y tú cambiaste a peor.
Me alegra saber que ya no te tendré en mi vida como te tenía antes. Quizá en un futuro lejano, volvamos a reencontrarnos, pero, no te querré de la misma manera en la que te quise. No te lo mereces. No te mereces ni que te escriba estos fragmentos la verdad, pero... mira, aquí me tienes. Escribiendo para alguien que no va a leerlos. Escribiendo a alguien que me hizo daño, y aún así, sigo recordandole. Qué de sentimientos más excéntricos dispongo, ¿verdad?
Unos días te pienso y me imagino un futuro contigo... otros días también pienso, pero con sentimientos retorcidos llenos de furia y deseos de que te jodan pero con sufrimiento. Como tú me hiciste pasar. Con dolor.
Como los días (todos) que íbamos cogidos de la mano y nos dábamos besos sin parar. Como cuando explorando, descubrimos un lugar subterráneo donde podíamos escondernos y hacer cosas placenteras que no se suelen hacer delante de gente. Como cuando me entregabas cartas que me hacías aunque tu letra no fuera agraciada. Como cuando me esperabas a la salida del colegio por sorpresa y me cogías fuertemente entre tus brazos. Como los días en que me invitaste a cenar en restaurantes y hacías que me sintiera querida.
Como cuando me arropabas cuando tenía frío y acto seguido, o me dabas un beso en la frente, o me cogías con tus manos. Detalles y momentos que echo en falta. Recuerdos que me vienen a la mente sin querer.
Tu imagen, tu rostro, tu sonrisa... tus besos. Todo.
¿Por qué tuviste que cambiar? Si fueras el mismo de siempre, ese chico que conocí al principio de todo, esto seguiría en pie y no habría terminado. Pero fíjate... las personas cambian, y tú cambiaste a peor.
Me alegra saber que ya no te tendré en mi vida como te tenía antes. Quizá en un futuro lejano, volvamos a reencontrarnos, pero, no te querré de la misma manera en la que te quise. No te lo mereces. No te mereces ni que te escriba estos fragmentos la verdad, pero... mira, aquí me tienes. Escribiendo para alguien que no va a leerlos. Escribiendo a alguien que me hizo daño, y aún así, sigo recordandole. Qué de sentimientos más excéntricos dispongo, ¿verdad?
Unos días te pienso y me imagino un futuro contigo... otros días también pienso, pero con sentimientos retorcidos llenos de furia y deseos de que te jodan pero con sufrimiento. Como tú me hiciste pasar. Con dolor.
domingo, 16 de febrero de 2014
“¿Cómo alguien puede engañar una persona durante tanto tiempo? ¿Qué se gana? ¿Por qué lo hacen? ¿Por qué le dices que la quieres si no es verdad? ¿Por qué haces que ella te quiera si tú no sientes lo mismo? ¿Por qué no dejar las cosas claras desde un principio? ¿Sabes cuánto cuesta reparar un corazón roto? ¿Qué sentirías si la hubieras visto llorando en silencio en el piso de su habitación, en la ducha, a las 3 de la mañana en su cama mientras todos dormían? ¿Sabes que ahora ya no confía en la gente? ¿Y si te dijera que ella piensa que es su culpa? ¿Cuánto le va a costar recuperarse? ¿Qué se siente haber acabado con una maravillosa persona cuyo único error fue haberse enamorado de un imbécil?”
— Lo qué me pregunto cuando te veo llorar
— Lo qué me pregunto cuando te veo llorar
jueves, 2 de enero de 2014
miércoles, 1 de enero de 2014
Una historia...
Había una vez, una niña que siempre sufría por todo. Se quejaba y lloraba siempre. Hasta que un día, se dio cuenta que la vida hay que disfrutarla y hay que estar siempre feliz. Así pues, dejó de llorar. Y si lo hacía, era a escondidas para que nadie notara sus sentimientos. Era siempre "feliz". Entre comillas porque, seamos francos, ella solo quería demostrar su sonrisa y alegría delante de sus amistades y enemigos para que vieran que nada ni nadie le podía herir. Lo consiguió. Se dieron cuenta de que había madurado y que no gastaba ninguna lágrima cuando en realidad, lo que ellos no sabían era que a solas, se desahogaba escribiendo en un diario sus problemas, su rabia, sus lágrimas y sus ganas de desahogarse con alguien. No solía fiarse de nadie ya que se dio cuenta en un año de que muchas personas que antes consideraba como de la familia, se iban sin más fallándola.
Un día lejano, después de haber gastado todas las hojas de su diario, decidió que era la hora de irse. Irse lejos. A un lugar donde podría dejar de disimular que en realidad no era feliz y ser ella misma. Poder llorar las veces que quisiera.
Cogió un bolígrafo y una hoja pequeña. Escribió en ella un simple "adiós" acompañado de un "siempre os tendré en mi corazón vaya donde vaya". Lo dejó encima del taquillón. A continuación, quemó el diario para que nadie nunca supiera todo lo que pasaba por su mente. Después, subió al tejado y estuvo de pie, pensando. No estaba segura de si estaba correcto lo que iba a hacer o no. Solo quería irse. Pero tenía miedo.
Al día siguiente, la encontraron a bajo 10m de altura en el suelo insconciente. Nunca llegaron a saber el por qué llegó a suicidarse. Quizá porque no le prestaban mucha atención ya que siempre la veían sonreír. Se sintieron culpables. Fue trágico. Muy trágico para ellos.
sábado, 28 de diciembre de 2013
Esas ganas de ir a otro lugar donde nadie te conoce.
¿Nunca has tenido ganas de irte lejos? ¿De no volver? ¿Nunca has tenido ganas de empezar todo desde cero? ¿En donde nadie te conozca, no sepa quien eres, no sepa que errores has cometido ni que cosas has hecho bien en el pasado, que no sepa de donde vienes ni porque has huido de allí? ¿Nunca has querido volver a empezar?
domingo, 22 de diciembre de 2013
Ganas
Esas ganas de crecer, de experimentar, de viajar, de conocer a gente, de tener nuevas sensaciones, esas ganas de fiesta, de volar, de diversión de pasarlo bien, de perderse, de enamorarse, de aprender, de tocar el cielo, de ganar, esas ganas de vivir de sentirse el rey del mundo ; de sentirse libre. Esas ganas, esas son las que le dan el sentido a la vida.
domingo, 8 de diciembre de 2013
Prometo.
El día en que amanezcas a mi lado, prometo despertarme primero que tú y contemplarte, prometo amarte y consentirte, prometo cocinarte y cumplirte, prometo hacerte reír, prometo sacarte, caminar de la mano y conocer, prometo abrazarte y decirte que te amo.
El día que pases todo un día conmigo, haré que sea el mejor día de tu vida, solo para que te quedes.
El día que pases todo un día conmigo, haré que sea el mejor día de tu vida, solo para que te quedes.
lunes, 2 de diciembre de 2013
Confundimos el sexo por el romance. A los chicos se les enseña que empujar a una chica contra una pared es el romance. El sexo es fácil, lo puedes hacer con cualquier persona, usted mismo con las baterías.
El romance es cuando alguien te gusta, entra en una habitación y que te quita el aliento. El romance es cuando dos personas están bailando y encajan a la perfección. El romance es cuando dos personas están caminando junto a la otra y de repente se encuentran cogidos de la mano, y ellos, ni siquiera saben lo que ha pasado. Romance es pensar en esa persona y sin querer, tu rostro se vuelve risueño y te das cuenta cuando vuelves a la realidad.
El romance es cuando alguien te gusta, entra en una habitación y que te quita el aliento. El romance es cuando dos personas están bailando y encajan a la perfección. El romance es cuando dos personas están caminando junto a la otra y de repente se encuentran cogidos de la mano, y ellos, ni siquiera saben lo que ha pasado. Romance es pensar en esa persona y sin querer, tu rostro se vuelve risueño y te das cuenta cuando vuelves a la realidad.
sábado, 9 de noviembre de 2013
Infancia
Todo el mundo habla de traumas de la infancia, de cosas que le han marcado y le han dejado un hueco profundo en el alma, o una grieta irreparable que no pueden cerrar con nada. Cosas que al fin y al cabo a día de hoy les han hecho como son, les han formado personalmente con todas sus creencias, miedos y consecuencias. Y yo, con esta moda de quejarse o de justificar sus actos cogiendo esto como excusa, no me entiendo. Quiero decir que no consigo aplicármela. No es que tuviera una infancia excesivamente feliz, lloraba como todos los niños, me hacía rasguños grandes en las rodillas y me quejaba porque quería seguir columpiándome en el columpio y ver la tele hasta tarde. Pero casi todo lo he olvidado, no ha quedado nada notable en mi mente.
domingo, 22 de septiembre de 2013
No sé lo que siento. Estoy perdida. Perdida entre muchas pesadillas. Pesadillas que me invaden por la noche y hacen que dude en esto. Es una puta asquerosidad. Llevo con estas pesadillas desde hace bastante tiempo, a las cuales nunca les he prestado atención y debido a esta semana, empiezo a asustarme. No es normal que sueñe cada noche con lo mismo, y encima con algo que no me gustaría que pasara. El chico al que quiero desde hace cinco meses en estas pesadillas aparece él poniendome los cuernos. Aver, yo confío en él muchísimo y sé que no me los ha puesto, pero... sigo pensando que no es muy normal que tenga estas pesadillas tan extrañas y encima, cada noche. No lo soporto.
miércoles, 28 de agosto de 2013
La historia de Romeo.
Romeo tuvo una novia antes que Julieta, llamada Rosalía, de ella se
enamoró, su primer amor que costó superar, le dejó un gran vacío en él,
su primera novia le destrozó el corazón. Pero tuvo que pasar por todo
eso, para encontrar a su Julieta, un amor que no es el primero, pero si
su amor verdadero.
martes, 27 de agosto de 2013
Es estúpido vivir a base de recuerdos.
Tú, la persona que está leyendo mis palabras y que misteriosamente ha llegado a aquí, deja de vivir en tu pasado. Apuesto lo que quieras a que hace nada has tenido un desamor o has perdido una amistad y cada hora que pasa, en algún momento u otro, piensas en los recuerdos que has tenido con esa persona. Te aseguro, que si no sales de ahí en cuanto antes, vas a estar atrapado en un millón de ollas en tu cabeza y viendo como de mierda es la vida en plena adolescencia.
Olvidar no es náda fácil, aunque lo intentes, no se logra. Lo que te propongo es que hagas actividades. Así esas actividades te mantendrán la cabeza en lo que estás haciendo y esos pensamientos de esa persona se alejarán por unos momentos.
Tampoco hables de esa persona a tus amistades. Supongo que ya hablaste sobre él/ella cuando pasó lo que pasó. Pues ahora, ni lo menciones. Como si no existiera.
No sigas releyendo el mismo capítulo de tu vida una y otra vez. Los mejores capítulos están por delante. Sigue confiando.
Olvidar no es náda fácil, aunque lo intentes, no se logra. Lo que te propongo es que hagas actividades. Así esas actividades te mantendrán la cabeza en lo que estás haciendo y esos pensamientos de esa persona se alejarán por unos momentos.
Tampoco hables de esa persona a tus amistades. Supongo que ya hablaste sobre él/ella cuando pasó lo que pasó. Pues ahora, ni lo menciones. Como si no existiera.
No sigas releyendo el mismo capítulo de tu vida una y otra vez. Los mejores capítulos están por delante. Sigue confiando.
Leyendo antiguas entradas escritas por mí en mi Blog, me he dado cuenta de la tristeza que llevaba dentro hace unos cuantos meses, y con tan sólo 14 años... Menos mal que, después de un tiempo, me he dado cuenta de que la tristeza no existe en mi vida. Siempre estoy feliz, pero, a veces también tengo mis altibaches, aunque me suelen durar muy poco ya que son tonterías. Tonterías que mi mente pensaba tipo: <<Cada día estoy sonriendo, echo de menos estar triste, así que con cualquier tontería voy a ponerme triste un rato.>>
Noto como todas mis amistades se rallan y están tristes fácilmente. Mientras yo, sonrío a desconocidos y a conocidos, y paso absolutamente de lo que no me importa. Las críticas no me afectan ni las opiniones de la gente tampoco.Soy verdaderamente feliz.
Noto como todas mis amistades se rallan y están tristes fácilmente. Mientras yo, sonrío a desconocidos y a conocidos, y paso absolutamente de lo que no me importa. Las críticas no me afectan ni las opiniones de la gente tampoco.Soy verdaderamente feliz.
jueves, 18 de julio de 2013
Me encanta viajar en el tren sola. Ahora quizá podeis llegar a pensar que soy una anti-social y que prefiero estar sola antes que estar con alguien. Mentira. No tiene nada que ver. Pero, noto la diferencia cuando estoy sentada en un vagón, al lado de la ventana. Contemplando el mismo paisaje que veo cada vez que estoy ahí. Escuchando música en mis oídos a todo volumen. Sin escuchar a nadie. Sólo la letra de la canción. Viendo como entran y salen las personas. Algunos agotados del duro día que han pasado, y otros con ganas de fiesta. Caras deprimidas. Sonrientes. Empanadas. Preocupantes. Tristes. Melancólicas. Muchas caras diferentes que expresan una variedad de sentimientos. Por eso me encanta ir en tren sola. Porque me doy cuenta de la gente que tengo a mi alrededor que está peor que yo y eso, de forma u otra, me alegra saberlo.
viernes, 12 de julio de 2013
Escucho el viento contra mi ventana, el eco de voces lejanas, el tráfico
incesante resuena, pero yo solo busco tu voz, tu acento, el timbre en
la distancia. Habrá quién la esté disfrutando sin saber su valor para
mis oídos? Será que malgasta tus palabras en temas vanos en lugar de
hacerte reir? Sufrirá como yo cuando es presa de tu silencio?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
